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El EUR/USD y el primer trimestre del año

5 Abril, 2017

Daniel Pingarrón

Daniel Pingarrón

Con más de 8 años de experiencia en el mercado de capitales es experto en estrategia de mercados, CFDs, Forex, equities y análisis técnico. Colabora habitualmente con publicaciones financieras y generalistas.

Transcurrido ya el primer cuarto del año, podemos sacar conclusiones interesantes sobre el comportamiento del principal cruce de divisas del mundo: el EUR/USD.

El cruce de divisas comenzó el año visitando los mínimos desde el 2003, llegando a tocar niveles de 1,0340 el 3 de enero.

En aquel momento, las expectativas sobre las políticas económicas anunciadas por Trump otorgaban al billete verde de una fortaleza total, estructurada en tres vectores: aceleración del crecimiento económico, fuerte repunte de la inflación y necesidad de un mayor ritmo en las subidas de tipos por parte de la FED.

La paridad se daba por segura, y las dudas se centraban sobre el momento del año en que se alcanzaría (incluso, había quien hablaba de una relación cambiaria en 0,9 para finales de año).

Sin embargo, y al contrario de lo que sucedió con las Bolsas, el humor del mercado no tardó en cambiar.

Un mes más tarde, a comienzos de febrero, el EUR/USD llegó a cotizar por encima de 1,08, recuperando cerca del 5% en un solo mes.

La fuerte sobreventa que llegó a arrastrar el par (que en noviembre cotizaba en 1,11), junto con el aumento del escepticismo de los inversores en divisas con Trump, y la aparente tranquilidad de la FED, que no cambió su discurso prudente, provocaron un fuerte rebote.

En concreto, el par recuperó el 61,80 % de toda la caída desde noviembre (guiño a Fibonacci).

No obstante, el 1,08 era una resistencia muy importante. Una vez depurados los excesos generados por una caída demasiado rápida, y absorbidas las dudas con Trump, el EUR/USD volvió a recuperar su tendencia principal y visitó el nivel de 1,05 a principios de marzo.

Y aquí volvió a nacer una nueva sensación, que en este caso, iba más en línea con una novedosa fortaleza del Euro.

Y es que la subida de la inflación en Europa, y la buena salud económica que transmitían los datos macroeconómicos, empezaron a repercutir de forma positiva en la moneda común. La reunión del BCE del mes de marzo fue interpretada por un presunto tono hawkish, con el que Mario Draghi dio por vencida la amenaza de la deflación, y dio a entender que la generosidad monetaria habría alcanzado su cénit. Poco después, comenzó a circular un rumor por el mercado que apuntaba a que el BCE podría considerar elevar los tipos de interés antes de que finalizase el QE.

Así que, por segunda vez en el año, el EUR/USD probó la resistencia del 1,08, y llegó a acercarse al 1,09 a finales de marzo.

Pero de nuevo, ese nivel se demostró poco sostenible: nuevas informaciones apuntaban a que el BCE sería muy explícito en combatir la sensación de que una subida de tipos podría llegar antes de lo esperado en Europa; el petróleo caía a sus mínimos anuales, y los datos de inflación europeos también se relajaban… el EUR/USD se situaba en el punto intermedio de su rango, en 1,0650. La media móvil simple de 100 sesiones está en 1,0630.

Así pues, las conclusiones que cabe extraer de este periplo son las siguientes:

  • El EUR/USD ha desarrollado una zona de confort entre 1,05 y 1,08, donde ha pasado cerca del 90% del tiempo desde mediados de noviembre del año pasado.
  • Las expectativas sobre inflación parecen estar impactando más en el Euro que en el Dólar.
  • Las incursiones puntuales del par por encima de 1,08 han derivado en rápidas correcciones.
  • En el extremo opuesto, por debajo de 1,05, el par tampoco se ha sostenido cómodamente.

En nuestra opinión, el EUR/USD presenta un sesgo estructural bajista que continuará imperando en los próximos meses, allanando el camino hacia la paridad o sus inmediaciones. Sin embargo, ese sesgo no es tan poderoso como muchos analistas pensaban, resultando ciertamente artificial el ver al par en niveles tan bajos. Las inmediaciones de la paridad podrían ser una buena oportunidad de compra de Euros en el largo plazo.

Del mismo modo,  incursiones por encima de 1,08 podrían ser una buena oportunidad de venta pensando en el corto plazo.

 

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